Cuando el otro día terminé de colgar el artículo CON LOS SEIS SENTIDOS me vino a la cabeza una duda. ¿Seis sentidos? ¿Cuántos sentidos tenemos? La vista, el olfato, el gusto, el tacto, el oído... Si la cuenta no la echaba mal, me salían tan sólo cinco... ¡Menuda metedura de pata! ¡Qué error garrafal! O, ¿acaso me faltaba alguno?
Intenté aclarar mi duda buscando en Internet. Pero, claro, había artículos en los que alguien con fortuna hablaba de los siete sentidos, en otros se hablaba de los cinco sentidos y en otros tantos del sexto sentido.
Demonios, algo no cuadraba.
Decidí acudir entonces a la Real Academia de la Lengua Española para ver si solventaba mi curiosidad. Entre una de las acepciones me encontraba Proceso fisiológico de recepción y reconocimiento de sensaciones y estímulos que se produce a través de la vista, el oído, el olfato, el gusto o el tacto, o la situación de su propio cuerpo. Sentido del equilibrio.
«Con los cinco sentidos» sería la locución con la que se indica que se presta toda atención, advertencia y cuidado. Tal vez sí debería cambiar el título.
Aunque por otro lado, también recoge el sexto sentido como sinónimo de intuición. ¡Menudo dilema!
Y pensándolo bien, ¿no son sentidos también el sentido del humor, el sentido figurado, el sentido del deber, el sentido común, el sentido de la orientación, el sentido del equilibrio? Y qué importa si son cinco, seis, siete o mil cuando en verdad hay un único sentido imprescindible y fundamental: el sentido que demos a nuestra vida.
Sin embargo, la búsqueda no ha sido en vano, siempre podemos hallar pequeñas joyas como la página de Psicosystem, un blog que se define de contenido psicológico , con contenido vario pero básicamente todo relacionado con temas de autoayuda y crecimiento personal, desde donde podremos descargarnos algunos libros o enlaces a otras páginas donde podremos realizarlo.
Aquí sólo recojo un texto en el que hablaban de los sentidos y que me animó a no cambiar el título que había escogido. Espero que disfrutéis de él:
¿Te has puesto a pensar cómo usas tus sentidos? No siempre le damos a nuestros sentidos el mejor uso, ni siquiera nos damos cuenta de qué hacemos con ellos, creemos que usamos los ojos tan sólo para ver, el oído para escuchar, el tacto para percibir las formas, el gusto para saborear, la nariz para oler, pero no sólo le damos un uso mecánico, sino que ellos también funciona de acuerdo a lo que tenemos dentro, según nuestra manera de percibir y movernos en nuestro entorno. Aprendamos a usar sabiamente nuestros sentidos.blog comments powered by DisqusUsa tus ojos para ver la belleza de la vida, o para ver el interior de las personas... No los uses para criticar maliciosamente de cómo se ven o visten los demás, o para juzgar a las personas, sólo por sus apariencias.
Usa tus oídos, para escuchar a tu prójimo, y poder ofrecerle una palabra de aliento, para escuchar los sonidos agradables, que te ayudan a olvidar las dificultades, y edifican tu interior.
No los uses como un arma, o para envenenar a los demás. Usa tu olfato, para percibir el olor de las flores, del perfume, del amor... No lo impregnes, con los malos olores, como lo son el odio, el egoísmo, la traición.
Usa tu gusto, para saborear el triunfo de tus metas alcanzadas, de los logros obtenidos con esfuerzo y dedicación... No lo uses para saborear, las derrotas de otros.
Usa tu tacto, para sentir y dar amor, para tocar a las personas con tus deseos positivos, con tu caridad... No lo uses para pedir injustificadamente.
El sexto sentido, el más importante, es el que nos da la sabiduría para distinguir la diferencia entre los otros sentidos, entre el bien y el mal, entre dar o recibir, entre construir o desmoronar. A veces miramos sin ver, oímos sin escuchar, olemos sin percibir, probamos sin saborear, tocamos superficialmente.
Usa tus sentidos sabiamente, no se trata de cuántos tengas, sino de cómo los utilizas.









