Hablar de Operación Triunfo en España equivale casi a hablar de Risto, Evaristo o como se llame.
¿Qué conexión existe entre RETALES DE UNA VIDA y Risto Mejide? Espero y deseo que ninguna.
Seguramente sus tácticas son las correctas para lograr el éxito, ha fabricado un producto comercial de su propia imagen y, para bien o para mal, se habla de él por doquier. Si es lo que perseguía, entonces, ¡enhorabuena!
Sólo resta preguntarse qué sucederá cuando ese producto no venda... El tiempo lo dirá.
Siempre he sido una fiel defensora de la sinceridad y creo que este blog es un buen ejemplo de ello. Es imposible gustar a todo el mundo y mucho menos que todos casen con tus ideas. Cuántos cuadros valen millonadas y, personalmente, más que pinceladas me parecen los garabatos de un niño.
La sinceridad con frecuencia no es agradable, pero de ella podemos aprehender, porque será la visión de un tercero, con unas vivencias, unos gustos diferentes a los nuestros, que nos mostrará otro camino, y podrá también abrirnos los ojos ante la realidad que a menudo nos negamos o preferimos no ver.
Risto me sirve para ilustrar lo que hoy tildo de sinceridad malentendida. La sinceridad puede ser crítica pero jamás destructiva, nunca será un cuchillo afilado con el único propósito de zaherir los sentimientos. Pero él no opina, no critica, no debate, no analiza, simplemente humilla, no sólo con sus palabras sino también con sus miradas y modales. Y lo hace gratuitamente y a conciencia, porque es sólo un producto.
Sólo espero que, cuando sea persona, aderece con humildad y respeto esa sinceridad malentendida.









